Después de un safari, casi todo el mundo quiere lo mismo: playa, agua tibia y cero madrugones. Pero Zanzíbar no es una sola playa, y la zona que elijáis cambia mucho el viaje: no es lo mismo despertarse frente a un mar que sube y baja cada día que tener agua para bañarse a cualquier hora. La respuesta corta: Nungwi y Kendwa si queréis bañaros siempre y ver atardeceres, Paje si os mueve el kitesurf, Jambiani si buscáis calma y ambiente de pueblo, y Stone Town como una noche de cultura, no como base de playa. Os explicamos cada zona y cómo combinarlas.
La isla es pequeña, pero cada costa tiene su propio carácter. Esto es lo que más pesa a la hora de elegir:
| Zona | Costa | Ambiente | Baño y marea | Ideal para |
|---|---|---|---|---|
| Nungwi y Kendwa | Norte | Animado, con la mayor oferta de hoteles y restaurantes | Se baña con casi cualquier marea | Atardeceres, ambiente y baño sin depender de la marea |
| Paje | Este | Moderno y ventoso, con escuelas de kitesurf | Con marea baja el agua se retira mucho | Kitesurf y viajeros activos |
| Jambiani | Sureste | Tranquilo, de pueblo, con hoteles pequeños | Con marea baja el agua se retira mucho | Calma, vida local y parejas que quieren desconectar |
| Stone Town | Oeste | Ciudad histórica, Patrimonio UNESCO | No es zona de playa | Una noche de cultura, al principio o al final |
Si el tiempo de playa es corto, elegid una sola zona y quedaos en ella. Si tenéis más de una semana, repartir las noches entre dos zonas, por ejemplo el este y el norte, os da dos ambientes distintos sin perder días en traslados.
En el extremo norte de la isla, Nungwi y la vecina Kendwa son las zonas más cómodas para quien quiere bañarse sin mirar la tabla de mareas: la marea afecta mucho menos al baño que en el resto de la costa. Es además un buen sitio para ver la puesta de sol, y Nungwi fue un gran centro de construcción de dhows, los barcos tradicionales de vela, que todavía se ven por la zona. También se puede aprender sobre la conservación de las tortugas.
La contrapartida es que es la zona más animada y con más oferta, con hoteles y restaurantes más cerca unos de otros. Si buscáis intimidad total, elegid con cuidado el alojamiento y evitad los puentes y las fiestas de fin de año. Es también la que queda más lejos del aeropuerto, así que contad con un traslado más largo.
Paje es el rincón más conocido de Zanzíbar para el kitesurf. Con la marea alta se ven decenas de cometas de colores sobre el agua turquesa, y aunque el kitesurf no sea lo vuestro, es un pueblo costero relajado, con chiringuitos y ambiente, estupendo para tumbarse con un cóctel y un libro.
Dos cosas a tener en cuenta: el viento y la marea. Con marea baja el mar se retira muy lejos y el baño en la playa se complica; con viento, la playa puede ser menos tranquila de lo que imagináis. Si el viento no os apasiona, un hotel con piscina marca la diferencia.
Jambiani, en la costa sureste, es una larga franja de arena blanca y suave, bordeada de palmeras, con aguas cálidas protegidas por un arrecife de coral. Los servicios turísticos se integran en una serie de pueblos de pescadores, así que también se vive la Zanzíbar local, con hoteles pequeños y mucho menos bullicio que en el norte. Es una de nuestras zonas favoritas para parejas que quieren desconectar de verdad.
Comparte con Paje el asunto de las mareas: con marea baja el agua se retira mucho, así que conviene organizar el día alrededor de ella, con paseos y excursiones cuando baja, y baño o piscina cuando sube.
Stone Town, la ciudad histórica y Patrimonio UNESCO, merece al menos una noche por sus callejones, sus puertas talladas y su mezcla de culturas, pero no es una zona de playa. Lo habitual es dedicarle una noche al llegar o al marcharse, según el horario del vuelo, y dormir en la costa el resto del tiempo.
En la costa este, en Paje y Jambiani, la diferencia entre marea alta y baja es grande, y el agua puede retirarse mucho. No es un problema si lo sabéis de antemano: con marea baja se pasea por la arena y los bancos descubiertos, y con marea alta se baña y se navega. Pedid siempre el horario de mareas del día y mirad que el hotel tenga piscina. En Nungwi y Kendwa, en cambio, el baño depende mucho menos de la marea.
La temporada más agradecida va de junio a octubre, con el mar en calma y días soleados, y coincide con la mejor época de safari. Las lluvias largas suelen concentrarse en abril y mayo, y en noviembre hay lluvias cortas. Para el kitesurf en Paje, el viento del sur suele soplar de junio a octubre, y entre diciembre y febrero hay otra temporada de viento, más irregular. Tenéis el detalle del safari mes a mes en nuestra guía de cuándo ir a Tanzania.
Antes de volar a la isla, el último día de safari tiene que encajar con el vuelo. Si el horario aprieta, una noche en Arusha en medio da mucha más tranquilidad. Lo explicamos en nuestra guía de cuántos días de safari necesitáis.
Diseñamos el safari y la playa como un único viaje, con un solo punto de contacto, y elegimos la zona según lo que busquéis, no según el hotel más fotogénico. En varias de nuestras propuestas incluimos un coche de alquiler en la isla para moveros a vuestro ritmo. Tenéis el itinerario completo de una combinación así en nuestra guía de safari y Zanzíbar para una luna de miel, y más ideas para dos en safari en Tanzania en pareja. Si queréis ver el resto de la isla, pasad por nuestra página de Zanzíbar.
Contadnos cuántos días tenéis, con quién viajáis y en qué mes, y os proponemos la combinación de safari y Zanzíbar que mejor encaja, con alojamientos y precio exactos.
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